Semblanza de un hombre extraordinario.

Les voy a contar una pequeña historia acerca de un hombre que, a mi criterio, es una de las personas más extraordinarias que he conocido y que forma parte de la historia venezolana. Este hombre nació en la pequeña población de Guama, Estado Yaracuy, el 24 de septiembre de 1912, hijo de Don Antonio y Doña Felicísima. Desde pequeño, siempre se vio muy interesado en los estudios, iniciando su formación en la escuela de Guama que dirigía el distinguido maestro Francisco Camacho. Luego de realizar la Primaria y Secundaria en la ciudad de San Felipe, Estado Yaracuy, éste se convierte en Supervisor de Escuelas de dicho Estado.

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De adolescente se traslada a la ciudad capital venezolana para realizar sus estudios superiores en la Universidad Central de Venezuela (UCV), lugar donde en 1941, se gradúa de Bachiller en Filosofía. Antes, en 1939, había contraído matrimonio con una joven llamada Josefina Camacho, originaria de la población de Guama, graduada de la UCV en 1950 con el título de Doctora en Ciencias Políticas; de cuya unión nacieron cuatro hijos, a saber: Eduardo, Silvia, Félix, y Leonardo.

Posteriormente, en 1947, este hombre obtiene su título de economista de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de esa misma Universidad. La historia nos señala que este hombre se encuentra dentro de los primeros egresados de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Ese mismo año también recibe su título de Doctor en Ciencias Políticas de dicha Universidad, es decir, de abogado. Más inclinado por la Economía que por el Derecho, decide viajar a los Estados Unidos de Norteamérica para perfeccionar sus estudios económicos realizando un postgrado en Finanzas Públicas nada más y nada menos que en la prestigiosa Universidad de Harvard.

Ya recién graduado, ingresa al recién fundado Banco Central de Venezuela (BCV), lugar en donde bajo la dirección del Doctor J. J. González Gorrondona y junto a los distinguidos economistas Ernesto Peltzer, Bernardo Ferrán, Domingo Maza Zavala, José Antonio Mayobre y Diego Hernández Díaz, fue uno de promotores y organizadores del Departamento de Investigaciones Económicas del mencionado organismo. Así mismo, fue uno de los primeros jefes del referido Departamento, así como del Departamento de Investigaciones Financieras y de Crédito. Igualmente se le reconoce que durante su estadía en el BCV ayudó a diseñar las primeras publicaciones periódicas del BCV, las cuales tuvieron una larga continuidad y cuyo contenido fue reconocido en numerosas ocasiones.

En la década de los 50, durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez sufrió varios meses de prisión, en defensa de la autonomía universitaria. Durante esta década, publicó los siguientes trabajos de gran valor que contribuyeron a la literatura económica venezolana, éstos fueron: Movimiento en los Términos del Comercio Internacional, en 1951; El Desarrollo de las Inversiones Extranjeras en Venezuela, en 1953; Del régimen de vasallaje al de fideicomiso internacional, en 1955. Igualmente, participó en la creación del Colegio de Economistas de Venezuela, firmando el Acta Constitutiva de dicha asociación gremial en fecha 10 de septiembre de 1953 y dentro de la cual le correspondió el Nº 12 en su inscripción como miembro activo. Así mismo, fue uno de los firmantes de la posición tomada por el gremio el Colegio de Economistas de Venezuela en 1958, respecto a la venta de las acciones Tipo A que poseía la Corporación Venezolana de Fomento en los Centrales Azucareros.

Ya de vuelta en Venezuela y a finales de la década de los sesenta, este hombre abandona el BCV y se dedica a la actividad bancaria, desempeñándose como Presidente por veinticinco años del Banco Ítalo Venezolano. Luego fue Vicepresidente del Banco Nacional de Descuento por diez años, así como Director de importantes bancos privados y compañías de seguros. Así mismo, durante esta misma época ejerció la Presidencia del Consejo Bancario Nacional y de la Asociación Bancaria de Venezuela por dos períodos consecutivos. De igual forma, fue Presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos en cuya reunión del Consejo de Gobernadores celebrada en Caracas en 1971, reiteró la necesidad de continuar trabajando por la necesaria integración económica y financiera de nuestros países. En ese mismo año, publica su obra la Deuda Pública, su significado y su importancia contribuyendo una vez más a la literatura económica venezolana. Así mismo, se destacó por varios años como Presidente de la Compañía Editora del Diario El Nacional.

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El Dr. Félix Miralles Garrido durante su época como Presidente de la Compañía Editora El Nacional. En la foto se le ve junto al ex-presidente Jaime Lusinchi y al señor Alberto Quiroz Corradi, Director del Diario El Nacional, durante el velorio de Miguel Otero Silva.

El hombre del cual hablo, no sólo se destacó como profesional sino también como docente siendo profesor titular de Historia de la Economía, e Historia de las Doctrinas Económicas; también para la cátedra de Finanzas Públicas, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central de Venezuela; así como profesor de Economía Política en la Facultad de Ciencias Políticas de esa misma Casa de Estudios.

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El 31 de enero de 1984, es incorporado a la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) de la cual fue miembro fundador, ocupando el Sillón N° 10. En el inicio de las actividades de la ANCE formó parte de la Comisión Calificadora de Candidatos a Académicos en calidad de Asesor, así como de la Comisión Institucional de dicha Academia.

Este hombre es nada más y nada menos que mi abuelo paterno, el Doctor Félix Miralles Garrido quien, a mi criterio, fue un destacado intelectual y protagonista de la economía venezolana en su época. Lastimosamente, mi abuelo falleció en Caracas, el día 9 de marzo de 2000, cuando apenas yo tenía tres años. A pesar de que no compartí mucho tiempo con él, considero que es una de las personas más inteligentes y dedicadas que he conocido. Su historia me impulsa cada día a ser mejor y anhelo con lograr, como futuro abogado, por lo menos la mitad de lo que él logró en su vida, no sólo como destacado economista, sino también como padre y hombre de familia.

Como desearía que hubiese tenido más tiempo para compartir con él ya que, con su reconocida labor investigativa y constante preocupación por los problemas nacionales, hubiésemos tenido conversaciones todas las tardes en su casa sobre la situación actual del país. ¡Qué buenas charlas hubiésemos tenido Abu!

Sin lugar a dudas, para mí, mi abuelo fue un hombre extraordinario, sobre quien hay que leer, y de los que más respeto y admiro en este mundo, no sólo por ser un reconocido profesional sino por haber criado a una persona tan excelente y dedicada como lo es mi papá, Leonardo. Lo cierto es que dejó su huella en este mundo, así como un legado moral e intelectual muy difícil de sobrepasar. En definitiva, para mí es un verdadero honor llamarlo abuelo.

La Escuela de Ciencias Económicas y Sociales fue inaugurada el diecisiete de noviembre de 1938 y elevada a la categoría de Facultad a través de la Ley de Educación promulgada en julio de 1940.

Sucedió en esta cátedra al Dr. J. J. González Gorrondona.

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Venezuelan lawyer. I write mostly about politics, law, business & management. | Abogado venezolano. Escribo sobre política, derecho, gerencia y negocios.

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